Verano ligero: frescura segura sin resecar la piel
El calor invita a baños más frecuentes, pero la clave es usar champús suaves con pH apropiado para perros o gatos, enjuagar a fondo y secar sin altas temperaturas. Aprovecha las horas frescas del día y ofrece agua templada, nunca fría de golpe. Ventila el espacio para evitar bochorno y vigila señales de estrés, como jadeo excesivo o intentos de escapar. Completa con un acondicionador liviano si el pelaje se enreda, y respeta días de descanso cutáneo entre baños para mantener la barrera natural intacta.